Buscando el ADN de las lenguas

Me gustan los idiomas; desde que era pequeño, al ser mi abuelo profesor de ingles, alemán y ruso, siempre me inculcó un gran amor y respeto por las lenguas.

No me gustan por un fin laboral, o por el simple hecho de que haya que saber inglés porque en cualquier trabajo te lo piden; evidentemente sí, hay ciertos idiomas que resultan muy útiles laboralmente, o para viajar, pero no es lo que me atrae de ellos.

También tengo un muy buen amigo; le llamaremos Pepe, ya que él, es una persona muy anónima, y digo un muy buen amigo, porque creo que esta dentro de mis 6 amigos.

Nos conocimos, creo que en el año 2.006 cuando yo trabajaba en un Gimnasio del centro de Madrid. Él estaba recién regresado de Belgrado, y sin saber cómo, un día charlando en la sala de musculación, me comento de su pasión por la lingüística; exactamente, pasión. A él, no le gusta que se diga o que se hable de todo lo que conoce de idiomas; es como me dijo recientemente en una carta “un forense de los idiomas”, le gusta investigar en el “esqueleto”, de la lingüística. No lo conoce todo, porque todavía le falta mucho por seguir investigando, muchos años que dedicar a la lingüística.

A mucha gente le parece extraño, que un individuo común, pueda mostrar interés por estudiar idiomas como el chino, ruso, suomi…sin tener una finalidad, digamos, laboral; pero créanme, el simple hecho de estudiar un idioma, de aprender, averiguar sobre él, que puntos en común puedan tener el rumano y el español, el árabe y el indonesio…es un autentico placer. De igual manera, hay mucha gente que de cara a un trabajo, dice ser “bilingüe”…pueda ser, pero para mi un bilingüismo, e incluso un monolingüismo, es prácticamente imposible. Ser bilingüe consistiría, en reconocer en una segunda lengua, cualquier término de la lengua madre, y viceversa. Hablando de la propia lengua madre de uno, creo que es imposible dominarla, aunque sea simplemente en vocabulario; resultará muy complicado conocer absolutamente todas la palabras que se refieran a un oficio, profesión, ecosistema…evidentemente las personas que se encuentre dentro de un sector, un campo, sí conocerán todo lo referente a su profesión, pero a su vez no podrán conocer cualquier palabra referente a una profesión ajena a la suya.

En fin, si tienen curiosidad o interés cuando estén leyendo un periódico, simplemente pregúntense, porqué esa palabra en la lectura parece nórdica, cuando es una palabra español.
A mi gran amigo Pepe Forés.

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