Buddha, General, Soka Gakkai & Budismo Nichiren Daishonin

Ichinen Sanzen

 

 

 

Extraido de

http://www.sgi.org/es/budismo/conceptos-filosoficos/tres-mil-aspectos.html

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Tres mil aspectos contenidos en cada instante vital

La vida de cada persona contiene un potencial infinito; tal es el principio fundamental del budismo de Nichiren.Si bien eso puede parecer fácil de aceptar desde la teoría, en rigor, nosotros tendemos a imponer límites a nuestras posibilidades. Desde una perspectiva mucho más amplia, es posible decir que definimos nuestra vida en términos de esas limitaciones, manifiestas o inconscientes: “Puedo hacer esto, pero no, aquello”. Vivimos entonces de manera bastante cómoda dentro de nuestras limitaciones autoimpuestas; sin embargo, cuando enfrentamos algún problema o desafío, y sentimos que carecemos de la capacidad o de los recursos espirituales para superarlos, comenzamos a sufrir. Nos invaden el agobio, la desesperación y el miedo.

La práctica budista nos permite extraer dosis inagotables de valentía, esperanza y resistencia para superar todos los desafíos, expandir nuestra vida y contribuir a que otros lo hagan. La “Budeidad” se define como esa condición de vida, plena de amor compasivo, y un buda, como alguien que ha establecido firmemente dicha condición como su realidad predominante. La mayoría de las personas, sin embargo, desconocen esa posibilidad y la manera de llevarla al plano de la realidad.

T’ien-t’ai, (538-597), destacado erudito budista del siglo VI, desarrolló una práctica de meditación para que cada persona pudiera percibir la expansión ilimitada que poseía su propia vida en cada instante. Asimismo, desarrolló un sistema teórico para describir esa realidad Lo llamó “tres mil aspectos contenidos en cada instante vital” (en japonés, ichinen sanzen). ichinen sanzen demuestra que la totalidad del mundo fenoménico existe en un solo instante de la vida.

La cifra “tres mil” se logra a través del siguiente cálculo: los diez estados o condiciones potenciales de la vida, que son mutuamente inclusivos (10×10), multiplicados por los diez factores y por los tres planos de la existencia.

Los Diez Estados

 

Los Diez Estados son, desde el más bajo hasta el más elevado: el estado de infierno, el de las entidades hambrientas, el de los animales, el de los asuras, el de los seres humanos, el de los seres celestiales, el de los que escuchan la voz, el de los que toman conciencia de la causa, el de losbodhisattvas y el de los budas. Son estados diferentes pero fluidos, que toda persona experimenta. Describen la totalidad de condiciones de vida posibles; en cada instante de nuestra existencia, estamos en uno u otro de esos “estados”. En el estado de infierno el individuo está completamente sumergido en su propio sufrimiento. El estado de las entidades hambrientas es una condición de ansia y anhelo constantes; quien está en el estado de Animalidad, busca ya sea adular a los demás o dominarlos, según los perciba como más poderosos o menos que él mismo. En la condición de los asuras o de ira, el individuo está dominado por la competitividad y la envidia, pero se esconde tras la máscara de la virtud. La condición de los seres humanos está regida por la tranquilidad y la racionalidad. Se experimenta el estado de los seres celestiales cuando se logra la satisfacción de todos los deseos. Los que escuchan la voz se caracterizan por la alegría de expandir los propios conocimientos. Quienes toman conciencia de la causa viven en un estado de búsqueda creativa. La condición de bodhisattvaimplica el espíritu dedicado al servicio de los demás. Y la Budeidad es la condición absolutamente más creativa y positiva. Cada uno de esos estados contiene el potencial de los otros nueve, lo que significa que uno puede manifestar la Budeidad y al mismo tiempo, vivir su vida como un ser humano común.

Mientras los Diez Estados se refieren a las diferencias entre personas y fenómenos, los Diez Factores describen elementos comunes a todas las cosas. Los tres primeros son: 1) apariencia (lo que se puede ver), 2) naturaleza (disposición inherente que no se puede ver) y 3) entidad (la esencia de la vida que impregna e integra la apariencia y la naturaleza). Los siguientes seis factores explican de qué manera nuestra vida interacciona con los demás y con el ambiente que nos rodea. 4) Poder es energía potencial y 5) influencia es esa energía inherente cuando se activa. 6) Causa interna, 7) relación, 8) efecto latente y 9) efecto manifiesto describen los mecanismos de causa y efecto, es decir, la ley de causalidad a la que todas las cosas están sujetas: las causas internas latentes en la vida de cada uno (positivas, negativas o neutras) producen efectos manifiestos y a la vez, efectos latentes que se tornarán manifiestos con el tiempo.

La causalidad

 

A modo de simple analogía, la causa interna se podría comparar con el sedimento en el fondo de un vaso de agua, y la relación, con una cuchara que agita el líquido. El efecto de esa acción es que el agua se vuelve turbia. Sin la causa interna del sedimento, al agitarse, el agua no se verá sucia. Una observación o un incidente pueden desatar la ira de una persona o sumirla en una sensación de profundo agravio, mientras que, para otra, el mismo estímulo externo puede no producir efecto alguno.

El décimo factor, coherencia del principio al fin, significa que los Diez Factores son coherentes con cada uno de los Diez Estados. Eso quiere decir que el estado de Infierno posee la apariencia, la naturaleza, la esencia, el efecto manifiesto, etcétera, del infierno, factores estos que son diferentes para los otros estados.

Los Tres Planos son 1) el plano de los cinco componentes, 2) el plano de los seres vivos y 3) el plano del ambiente. Desde el punto de vista del ser humano, se los podría equiparar a la persona, la sociedad y el entorno.

T’ien-t’ai derivó ichinen sanzen, a partir de principios elucidados en el Sutra del loto, la escritura budista que constituye el cimiento del budismo de Nichiren que practican los miembros de la SGI. Nichiren (1222-1282) describió ichinen sanzen como “el corazón y el núcleo de las enseñanzas impartidas por el Buda en el curso de su vida”. Y ese es el principio esencial del budismo de Nichiren.

Este marco es en efecto una especie de mapa de nuestra relación con el mundo. Nos muestra que la vida no es algo fijo sino fluido, y que nuestra percepción de las cosas puede variar de un momento a otro. Para alguien que se halla sumergido en el desaliento del estado de infierno, el mundo parece algo estrecho, oscuro y desesperante. Los problemas se vuelven abrumadores y tortuosos. El pasado, el presente y el futuro se ven sumamente sombríos. Sin embargo, un mínimo sesgo en nuestra percepción, un rayo de esperanza, una palabra o respuesta alentadoras pueden transformar instantáneamente cualquier situación.

Cuando nuestra perspectiva cambia, el mundo parece diferente, Cuando creemos en el potencial que poseemos de lograr un cambio a cada momento, cuando comenzamos a tener fe en nuestra Budeidad, el significado que tiene lo que nos rodea cambia.

Si bien eso parece muy sencillo, cambiar nuestra perspectiva más profundas puede ser muy difícil. T’ien-t’ai desarrolló una práctica de meditación notablemente ardua alrededor de la teoría de ichinen sanzen, con el fin de que las personas percibieran su Budeidad. Seiscientos años más tarde, sobre la base de la teoría de T’ien-t’ai y de los principios del Sutra del loto, Nichiren estableció una práctica simple y efectiva que puede ser llevada a cabo por cualquier persona en cualquier circunstancia.

La práctica del budismo de Nichiren, que consiste en la entonación de Nam-myoho-renge-kyocon fe en nuestra naturaleza de Buda inherente, hace realidad los principios de ichinen sanzen en la vida de quienes practican. Más allá de permitirnos percibir las cosas desde una perspectiva diferente, las enseñanzas de Nichiren ponen el énfasis en nuestra capacidad de transformar positivamente el mundo en beneficio propio y de los demás.

Nichiren expresa la realidad de ichinen sanzen con los siguientes términos: “La vida a cada momento abarca el cuerpo y la mente, el ser y el ambiente de todos los seres animados de los Diez Estados, y también de los seres inanimados en los tres planos, incluidas las plantas, el cielo, la tierra e incluso la más mínima partícula de polvo. La vida a cada momento penetra la totalidad de los fenómenos y se revela en todos los fenómenos”.

Debido a la profunda relación mutua que existe entre nuestra vida y todos los fenómenos a cada instante, un cambio en nuestro interior ejerce una influencia sobre todas las cosas y provoca una transformación en nuestro entorno o circunstancias, y en última instancia, en el mundo. El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, escribe al respecto: “El poder de la convicción, el poder del pensamiento, moverán la realidad en la dirección de lo que creemos y concebimos de ella”. Tanto nuestra firme determinación como nuestra oración impregnan la totalidad del mundo fenoménico, y su influencia se manifiesta con mayor fuerza a medida que nos ponemos en acción.

La práctica que estableció Nichiren y llevan a cabo los miembros de la SGI alienta a las personas a realizar esfuerzos incesantes a fin de manifestar el potencial ilimitado de su propia vida y confrontar y superar los obstáculos que interfieren con la felicidad, tanto dentro de sí mismos como en la sociedad, para, de esa manera, comenzar donde se encuentren en el momento presente a hacer del mundo un lugar mejor.

Tres mil aspectos contenidos en cada instante vital

 

[Nota: Adaptación de un artículo publicado en la revista SGI Quarterly, abril 2012.]

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El pasado viernes 14 de febrero, mi ya Esposa y yo, tuvimos la oportunidad de contraer Matrimonio, celebrando la Tradicional Ceremonia del Sake SAN SAN KUDO (3 veces 3).

 

Personalmente, para mí fue un gran privilegio, así como una gran oportunidad de afianzar mi Fe y Práctica Budista, el poder llevar a cabo nuestra “promesa matrimonial” a través del Budismo.

 

Se realizaron ofrendas de arroz, verduras que crecen dentro de la tierra, y verduras que crecen en el exterior, simbolizando la Unión entre ambos.

 

La ceremonia consiste en el intercambio de tres cuencos de bambú con sake, de los cuales los novios han de beber 3 veces cada uno, simbolizando el pasado, presente y futuro de ambos. El bambú de los cuencos, simboliza la indestructibilidad de la unión llevada a cabo.

 

Posteriormente el resto de familia e invitados, también intercambiaron el consumo de Sake, participando todos de la unión.

 

Hicimos Daimoku, y Gongyo de la mañana, repitiendo dos veces “Myo ho ren ge kyo. Nyorai ju-ryo-hon. Dai ju-roku.” Fue para nosotros un Honor, contar con la presencia de acompañantes tan especiales en la vida de ambos, aún teniendo que haber asumido grandes distancias de desplazamiento.

 

Nos gustaría mostrar nuestro agradecimiento a: Marco Piras, Ayose Taisma, el Matrimonio Nakamura, Carmen Moreno, Claudia Ramírez, Juanjo de la Calle, Patricia Ramírez, y por supuesto, mi Madre quien no pudo asistir por motivos de salud, pero estuvo muy presente en mi corazón; a todos ellos por el apoyo, en todos los sentidos, GRACIAS :-)_/\_NAM MYOHO RENGE KYO_/\_

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SAN SAN KUDO Ceremonia Budista Matrimonio

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Ceremonia en el Budismo Nichiren Daishonin

Según el texto oficial de Soka Gakkai Italia en:

http://www.sgi-italia.org/buddismo/Rito.php

 

Introduzione

Nella tradizione buddista la “meditazione” (giapp. Jo; sansc. Dhyana; pali:Jhana) è la pratica attraverso la quale si concentra la mente per purificare lo spirito, sradicare le illusioni e percepire la verità. Scrive Christmas Humphrey nel Dizionario Buddista (Ubaldini ed., p. 89): «La retta presenza mentale, settimo gradino del Nobile Ottuplice sentiero, implica il controllo costante dei pensieri; la successiva retta concentrazione, ossia il controllo completo di tutti i processi mentali, sfocia nel samadhi, il raggiungimento della visione spirituale profonda e della tranquillità».
La meditazione era molto diffusa in India prima di Shakyamuni e, in seguito, fu inclusa nel Buddismo che ne sviluppò forme e preparazione proprie. Nel Buddismo Mahayana, dhyana, il termine che indica la meditazione, è la quinta delle sei paramita, le pratiche richieste nella via del Bodhisattva. In Cina T’ien-t’ai (538-597) elaborò un sistema di pratica meditativa da lui definito “concentrazione e visione profonda”.
Nel Buddismo di Nichiren Daishonin, le dottrine fondamentali si possono sintetizzare nei tre principi che lui stesso definì come le “Tre grandi Leggi segrete” (giapp. Sandai-Hiho): l’Oggetto di culto dell’insegnamento originale, il Daimoku dell’insegnamento originale e il santuario dell’insegnamento originale.
Nichiren stabilì questi principi essenziali per fare in modo che tutte le persone potessero conseguire la Buddità.
Il termine “segrete” non ha niente a che vedere con dottrine esoteriche, ma indica che i tre principi sono impliciti nel testo del Sutra del Loto (capitoloDurata della vita del Tathagata) e che rimasero nascosti o sconosciuti finché Nichiren stesso non li rivelò. Tali principi rappresentano la comprensione del Daishonin della Legge mistica cui si era illuminato.
Egli associava le Tre grandi Leggi segrete ai tre cardini del Buddismo: precetti, meditazione, saggezza:
l’Oggetto di culto corrisponde alla meditazione (giapp. Jo, sansc. Dhyana),
il santuario ai precetti (giapp. Kai; sansc. Shila)
il Daimoku alla saggezza (giapp. E; sansc. prajna).
Dengyo (767-822) nel suo Domande e risposte sulle regole per gli studenti della scuola Tendai del Loto afferma: «Il precetto immutabile come lo spazio vuoto, la meditazione immutabile come lo spazio vuoto e la saggezza immutabile come lo spazio vuoto: tutti e tre sono trasmessi sotto lo stesso nome di “Legge meravigliosa”». I tre tipi di apprendimento basati sul Sutra del Loto sono detti “come lo spazio vuoto” e “immutabili” perché come lo spazio vuoto, che rappresenta la realtà assoluta (vacuità), sono immutabili. Nikko, il successore di Nichiren, affermava che negli insegnamenti del Daishonin l’Oggetto di culto corrisponde alla meditazione immutabile come lo spazio vuoto, il Santuario al precetto immutabile come lo spazio vuoto e il Daimoku alla saggezza immutabile come lo spazio vuoto.
Il cuore delle Tre grandi Leggi segrete è l’Unica grande Legge segreta: il Gohonzon, l’Oggetto di culto dell’insegnamento originale, o la concretizzazione operata da Nichiren in forma di mandala dell’eterna Legge di Nam-myoho-renge-kyo, che egli comprese pienamente e manifestò nella sua vita.
Nello scritto La Persona e la Legge afferma: «Benché io viva in un posto così sperduto, profondamente, nella mia carne mortale, custodisco gelosamente la Legge segreta fondamentale ereditata dal Budda Shakyamuni, il signore degli insegnamenti, sul Picco dell’Aquila» (RSND, 1, 972). Poiché abbracciare il Gohonzon è il solo precetto dell’insegnamento di Nichiren, il luogo in cui viene conservato corrisponde al luogo in cui si pronunciano i voti di osservanza dei precetti buddisti, ovvero il palco per l’ordinazione, o santuario. Il Daimoku dell’insegnamento originale indica l’invocazione o la recitazione di Nam-myoho-renge-kyo con fede nell’Oggetto di culto: include la recitazione di Daimoku per sé e l’insegnamento del Daimoku alle altre persone.

 

La pratica di Gongyo

Con il termine Gongyo (giapp. pratica assidua) si intende, in senso proprio, l’intera pratica quotidiana, che comprende la recitazione di Nam-myoho-renge-kyo (il Daimoku, la pratica fondamentale) e la lettura dei capitoliEspedienti e Durata della vita del Tathagata (la pratica di sostegno) comunemente chiamata Gongyo.
Nichiren Daishonin scrive: «La pratica fondamentale è solo recitare Nam-myoho-renge-kyo.» (Gosho Zenshu p. 1367)
Sul significato profondo della recitazione del Daimoku scrive Daisaku Ikeda, presidente della Soka Gakkai Internazionale: «Recitare Nam-myoho-renge-kyo significa entrare in comunione con la Legge mistica; è la pratica buddista per fondere le nostre vite con la Legge mistica e al tempo stesso è una battaglia per vincere l’oscurità interiore che impedisce questa fusione. Quando sconfiggiamo l’oscurità dell’illusione e dell’ignoranza attraverso la fede e diventiamo una sola cosa con la Legge mistica, il potere infinito di questa grande Legge si manifesta nella nostra vita. Tale è il beneficio incommensurabile della recitazione di Nam-myoho-renge-kyo.
Recitare Nam-myoho-renge-kyo con spirito di ricerca nella fede è l’essenza della pratica di recitare il Daimoku istituita e propagata da Nichiren Daishonin. “È il cuore che è importante” afferma il Daishonin (La strategia del Sutra del Loto, RSND, 1, 889). Perciò, quando recitiamo, dovremmo fare appello dentro di noi a una fede coraggiosa per vincere le illusioni senza essere sconfitti» (D. Ikeda, Il raggiungimento della buddità in questa esistenza, Esperia edizioni, p. 31). Da questo punto di vista, il rito fondamentale è la recitazione del Daimoku. Ogni praticante può recitare Daimoku in qualsiasi ora del giorno e per quanto tempo vuole.
Stando seduti davanti all’Oggetto di culto (Gohonzon) che ogni praticante custodisce nella propria casa, si inizia suonando la campana e recitando tre Daimoku; di seguito si continua recitando Nam-myoho-renge-kyo per quanto tempo si desidera. Si conclude suonando la campana e recitando tre Daimoku.
La pratica di Gongyo
La pratica di Gongyo si svolge invece ogni mattina e sera sempre davanti al Gohonzon. Come abbiamo detto, consiste nella lettura ritmica del capitoloEspedienti e della parte in versi (Jigage) del capitolo Durata della vita del Tathagata del Sutra del Loto e nella recitazione del Daimoku.
Il patriarca Nichikan affermò: «Se crediamo in questo Gohonzon e recitiamo Nam-myoho-renge-kyo, emergerà nella nostra vita il Gohonzon diichinen sanzen (“tremila regni in un singolo istante di vita”) ed emergeranno anche la stessa saggezza e il potere del Budda originale, Nichiren Daishonin». Il Sutra del Loto è composto di ventotto capitoli, ma il Daishonin scrisse: «Se leggi i capitoli Espedienti e Durata della vita del Tathagata, tutti gli altri (capitoli) saranno inclusi anche senza leggerli» (La recitazione dei capitoliEspedienti e Durata della vita del Tathagata, RSND 1, 63).
I due capitoli definiscono la Legge mistica e includono il significato degli altri capitoli. Soprattutto il Jigage è il riassunto del capitolo Durata della vita del Tathagata, che contiene lo spirito di tutti i ventotto capitoli del Sutra del Loto e l’essenza dell’insegnamento buddista. Il Daishonin si illuminò comprendendo che la vita eterna del Budda di cui si parla nel Jigage esisteva nella propria vita e la rivelò come Nam-myoho-renge-kyo. Quindi il Jigage è il capitolo che meglio spiega ed esalta il significato di Nam-myoho-renge-kyo. Anche il Daishonin spesso recitava prima il Jigage e poi il Daimoku, in occasione di varie cerimonie.

 

Il modello di Gongyo si è trasformato nel tempo

La recitazione di Gongyo, che comprende il Daimoku e la lettura dei capitoliEspedienti Durata della vita del Tathagata, fu stabilita da Nichiren Daishonin. Alla sua epoca, comunque, non esisteva un modello di Gongyo particolare.
Nel Gosho La recitazione dei capitoli Espedienti e Durata della vita (RSDN, 1, 60) Nichiren nel rispondere alla domanda di una discepola scrive: «Come affermato prima, benché nessun capitolo del Sutra del loto sia trascurabile, fra i ventotto capitoli, i capitoli Espedienti Durata della vita sono particolarmente importanti, tutti gli altri sono come i rami e le foglie. […] Se leggi i capitoli Espedienti Durata della vita, tutti gli altri saranno inclusi anche senza leggerli». È solo dai tempi di Nikko Shonin in poi che venne stabilita e uniformata la pratica di Gongyo portata avanti dai preti. Questa pratica subì poi diversi cambiamenti dovuti sia al mutamento dei tempi sia al bisogno di ritornare all’insegnamento originale di Nichiren.
All’inizio la pratica era prerogativa dei preti e fino all’epoca del patriarca Nichikan non si trovano altri riferimenti, oltre al Gosho, di indicazioni per i laici. La consuetudine fino a quel momento era che i laici recitassero quotidianamente Daimoku mentre la lettura del Sutra era saltuaria e fatta solamente al tempio insieme al clero. La prima nota scritta a proposito che riusciamo a trovare risale all’epoca Edo (1603-1868) ed è menzionata nella lettera che il patriarca Nichikan scrisse a un credente della provincia di Kaga nel 1719 in cui per la prima volta si menziona la recitazione del Sutra a un laico e che poi la raccomandò ai credenti più devoti.
Quando Makiguchi fondò la Soka Kyoiku Gakkai chiese al clero di indicare una cerimonia di Gongyo adatta ai laici, ma il clero trovò difficoltà a rispondere, anche perché a quel tempo ogni tempio agiva in maniera autonoma. Makiguchi allora approfondì la cosa e propose che i laici e i preti degli altri templi si uniformassero alla cerimonia che si svolgeva al tempio principale Taiseki.
Ma dovette passare del tempo e solo all’epoca del secondo presidente Toda (1952) e del patriarca Nissho, si decise di adottare il modello di Gongyo praticato dai preti, che consisteva nella lettura del capitolo Espedienti , della parte in versi del capitolo Durata della vita (il Jigage) ripetuto per cinque volte la mattina e tre la sera tante quante erano le preghiere silenziose. Un’eccezione era la seconda preghiera, dedicata al Dai Gohonzon, per la quale si aggiungeva alla recitazione delle parti sopra citate la parte in prosa del capitolo Durata della vita.
Questa formula non fu vista come rito formale, ma come una parte essenziale della pratica buddista per ottenere l’Illuminazione in questa vita e realizzare la pace nel mondo. Dopo la separazione dal clero della Nichiren Shoshu venne approfondito ulteriormente l’insegnamento di Nichiren Daishonin per capire quale forma egli utilizzasse per recitare Gongyo. Confermato che Nichiren stesso recitava i capitoli Espedienti e la parte in versi del capitolo Durata della vita nel 2002 si ebbe un altro importante cambiamento che corrisponde al modello attuale di Gongyo, recitato dai membri di tutto il mondo, e accompagnato da un nuovo testo delle preghiere silenziose.

 

La forma e il contenuto delle preghiere silenziose

Le preghiere silenziose esprimono in sostanza ciò che sentiamo e pensiamo nel momento in cui le offriamo; per concentrare la mente di volta in volta sull’oggetto della nostra preghiera leggere il testo delle preghiere silenziose sul libretto può aiutare una migliore concentrazione.
Anche la forma delle preghiere silenziose è cambiata nel tempo. La suddivisione originaria in cinque preghiere risale all’antica tradizione dei monaci di recitare il sutra spostandosi in gruppo tra i diversi edifici del tempio principale Taiseki (per questo in giapponese la lettura del Sutra con le cinque preghiere viene chiamata dei “cinque luoghi”). Questi spostamenti nel corso del tempo persero di significato, e in tempi successivi la cerimonia fu condotta in un’unica sede.
Come nella pratica della lettura del Sutra del Loto, anche le preghiere silenziose hanno subito delle modifiche.
Nel dopoguerra, precisamente nel 1952 dietro proposta del Presidente Toda, vennero eliminate le preghiere introdotte dal clero durante la seconda guerra mondiale dedicate all’imperatore e alle divinità scintoiste.
La successiva modifica avvenne nel 1992 dopo la separazione dalla Nichiren Shoshu. In questo periodo furono eliminate le preghiere sui patriarchi e inserita nuovamente quella per i maestri della Soka Gakkai che era stata censurata dal clero nel 1979. In sostanza si è passati da preghiere complesse e lunghe a preghiere che esprimono il cuore dell’insegnamento di Nichiren Daishonin e la propria determinazione individuale.
Nel libro Il Buddismo della gente (Ed. IBISG, 2013, p. 95) si legge: «Per quanto riguarda i cambiamenti apportati nel 1992, nella seconda preghiera, da una descrizione teorica dei suoi attributi, il Dai-Gohonzon è stato descritto nella sua essenza (come: il Dai-Gohonzon delle Tre grandi leggi segrete, donato al mondo intero), come anche nella prima preghiera che precedentemente dava una descrizione dettagliata di tutte le divinità protettrici della vita per poi essere sintetizzata in shoten zenjin (funzioni protettrici della vita e dell’ambiente). Nichiren, poi, viene descritto nella sua natura di “Budda originale dell’Ultimo giorno della Legge”. Infine ispirandosi alle guide del patriarca Nichikan, la preghiera dedicata a Nikko Shonin e Nichimoku Shonin è stata modificata in modo da manifestare ancora più specificatamente nel primo caso l’eredità della Legge che fluisce da Nikko alla comunità buddista a lui legata e nel secondo caso la responsabilità e la concretezza della propagazione rappresentata dalla vita di Nichimoku».
L’ultima revisione da parte della Soka Gakkai è avvenuta contemporaneamente all’adozione nel 2002 di un Gongyo “ridotto” ed è la forma che oggi viene seguita dai membri di tutto il mondo. Comunque, durante queste preghiere, la cosa più importante è avere nel cuore una sincera gratitudine verso il Gohonzon e il desiderio di realizzare il grande voto di kosen-rufu.(Vedi il testo integrale delle preghiere silenziose)

 

Lo svolgimento di Gongyo

Davanti al Gohonzon, si suona la campana e si recita Nam-myoho-renge-kyo per tre volte.
Rimanendo rivolti al Gohonzon si recita Nam-myoho-renge-kyo ancora tre volte e si rivolge la prima preghiera di gratitudine alle funzioni protettrici dell’universo (giapp. shoten zenjin).
Prima preghiera) «Esprimo la mia gratitudine per le funzioni protettrici della vita e dell’ambiente (shoten zenjin) e prego affinché il loro potere protettivo sia ulteriormente rafforzato e accresciuto dalla mia pratica buddista».
(Nota sulla prima preghiera: Questa preghiera si svolge solo al mattino e viene omessa nella pratica serale che inizia direttamente con tre Daimoku e la recitazione del sutra).
Solo chi guida Gongyo (se si è in più di una persona) recita Nam-myoho-renge-kyo per tre volte e suona la campana.
Si recita la porzione del capitolo Espedienti (se si è in più di un praticante, chi guida introduce la lettura del Sutra leggendo da solo le prime due righe del libretto: «Myoho-renge-kyo; hoben pon dai ni» gli altri lo seguono iniziando da: «Niji seson ju sanmai…» La parte finale: «Sho-i shoho. Nyo ze so, nyo ze sho […] nyo ze honmak kukyo to» viene ripetuta tre volte.
Chi guida suona la campana e inizia la recitazione del Jigage (se si è in più di un praticante, chi guida introduce la lettura del Sutra leggendo da solo le prime due righe del libretto: «Myoho-renge-kyo; Nyorai juryo hon. Dai ju roku» gli altri lo seguono iniziando da: «Ji ga toku bur rai…»
fino a «Soku joju busshin».
Chi guida suonando qualche tocco di campana inizia la recitazione del Nam-myoho-renge-kyo per un tempo variabile.
Al termine suona la campana e recita Nam-myoho-renge-kyo per tre volte.
Si offrono la seconda, la terza e la quarta preghiera silenziosa:
Seconda preghiera) «Esprimo la mia più profonda devozione e la mia più sincera gratitudine al Dai-Gohonzon delle Tre grandi leggi segrete, donato al mondo intero.
Esprimo il mio rispetto e la mia più profonda gratitudine per Nichiren Daishonin, il Budda originale dell’Ultimo giorno della Legge. Esprimo il mio rispetto e la mia più profonda gratitudine per Nikko Shonin. Esprimo sincera gratitudine per Nichimoku Shonin».
Chi guida recita Nam-myoho-renge-kyo per tre volte.
(Nota sulla seconda preghiera: Nichiren Daishonin ha iscritto il Gohonzon per la realizzazione della pace mondiale (kosen-rufu) e per l’ottenimento della Buddità di tutti gli esseri viventi. Perciò, in questa preghiera, esprimiamo la nostra gratitudine e promettiamo di mantenere una pratica costante basata nel Gohonzon. Inoltre esprimiamo la gratitudine a Nikko Shonin e a Nichimoku Shonin, poiché hanno ereditato e poi trasmesso il corretto insegnamento di Nichiren Daishonin e l’atteggiamento di offrire la vita per la realizzazione dikosen-rufu).
Terza preghiera) «Prego per la realizzazione del grande desiderio di kosen-rufu in tutto il mondo e perché la Soka Gakkai Internazionale possa eternamente adempiere a questa missione. Esprimo la mia più sincera gratitudine ai tre presidenti fondatori e leader di kosen rufu, Tsunesaburo Makiguchi, Josei Toda e Daisaku Ikeda, per la loro totale dedizione alla propagazione della Legge».
(Nota sulla terza preghiera: Esprimiamo, mattina e sera, la preghiera per la realizzazione della pace mondiale. Poiché le fondamenta della Soka Gakkai sono state costruite grazie all’impegno dei maestri Makiguchi, Toda e Ikeda che non hanno risparmiato la loro vita per la propagazione della Legge, noi li rispettiamo come guide di kosen-rufu e promettiamo di mettere in pratica il loro insegnamento e seguire il loro esempio).
Chi guida recita Nam-myoho-renge-kyo per tre volte.
Quarta preghiera) (preghiere personali e per i defunti) «Prego per poter compiere la mia rivoluzione umana, trasformare il mio karma e realizzare i miei desideri.(Offrire qui le proprie preghiere personali). Prego per tutti i miei parenti, per gli amici e per tutti i defunti. In particolare per… (Ricordare qui i propri cari, suonando ripetutamente la campana).
Chi guida recita Nam-myoho-renge-kyo tre volte.
«Prego per la pace nel mondo e la felicità di tutta l’umanità e di tutti gli esseri viventi».
Chi guida suona la campana e tutti insieme si recita Nam-myoho-renge-kyo per tre volte a conclusione della cerimonia.

Perché durante la recitazione di Daimoku e Gongyo si congiungono le mani?

La postura da mantenere durante GongyoCongiungere i palmi della mano destra e sinistra e tenerli all’altezza del petto (giapp. gassho) è una delle forme di saluto che si usavano in India fin dall’antichità. Nel Buddismo fu introdotto come forma di rispetto nei confronti dei Budda e Bodhisattva. La stessa forma viene utilizzata anche nel Buddismo di Nichiren Daishonin. Nel Sutra del Loto è scritto: «Tutti insieme congiungono le mani con lo stesso cuore». Si può affermare che gassho sia la manifestazione della fede sincera nell’insegnamento buddista. Rappresenta inoltre l’inseparabilità di tutti gli aspetti della vita universale nonché la fede nell’esistenza della natura di Budda in tutte le forme viventi. In sintesi, attraverso le mani congiunte, manifestiamo il più profondo rispetto verso il Gohonzon.

 

Quando si recita Daimoku di fronte al Gohonzon, su quale punto dell’Oggetto di culto dobbiamo concentrarci?

Non c’è un punto dell’Oggetto di culto predefinito dove concentrarsi: ci si concentra dove viene più naturale posare lo sguardo. Si può, ad esempio, guardare verso la parte centrale del mandala dove sono iscritti gli ideogrammi di Nam-myoho-renge-kyo, ma va altrettanto bene osservare per intero l’Oggetto di culto. Gli occhi devono essere aperti, ma coloro che hanno problemi con la vista possono recitare Daimoku immaginando il Gohonzon in cuor proprio. In definitiva ciò che conta è la serietà e la profondità della propria preghiera.

 

Qual è la postura da mantenere durante Gongyo?

In Giappone, tradizionalmente, si usa stare in ginocchio (seduti sui polpacci), ma questa posizione non è assolutamente obbligatoria. La postura da mantenere durante GongyoChi vuole può usare la sedia, avendo l’attenzione di mantenere la schiena dritta: non avrebbe senso, infatti, provare dolore o fastidio mentre si recita Daimoku e Gongyo. È importante invece posizionarsi di fronte al Gohonzon con il massimo rispetto e in modo ordinato. Nel Buddismo, inoltre, esiste il concetto di “adattarsi agli usi e costumi di ogni paese”: ciò significa seguire le consuetudini locali fino a che queste non entrino in contraddizione con l’insegnamento buddista. Perciò, nei paesi in cui non esiste l’usanza di inginocchiarsi non c’è alcun bisogno di seguire questa modalità.

 

Alla fine della lettura del capitolo Espedienti , perché si ripete la frase tre volte?

La parte del capitolo Espedienti che leggiamo per tre volte indica i “Dieci Fattori”. “Fattore” significa “è vero così com’è”. Quindi i Dieci Fattori illustrano il vero aspetto di tutti i fenomeni. Nichiren Daishonin afferma: «Leggerli per tre volte accresce i benefici» (WND, 2, 83).
Daisaku Ikeda ha spiegato che leggiamo tre volte: «Per dichiarare di essere noi stessi un nobile Budda in persona e per accrescere i benefici della fede». Comunque, in sintesi, si può dire che esistano tre significati principali: 1) che siamo dotati della saggezza del Budda nella forma presente; 2) che rappresentiamo nella forma presente i reali comportamenti del Budda; 3) che siamo l’entità del corpo di Budda nella forma presente.

 

Qual è il significato del juzu?

Il juzu è uno degli accessori della pratica buddista. In origine veniva utilizzato nel brahmanesimo e solo successivamente fu adottato dal Buddismo. All’inizio veniva usato dai monaci per contare i giorni oppure per contare quante volte si pregava per il Budda. Il significato letterale dei due ideogrammi giapponesi è “numero di grani”. In pratica questo oggetto veniva usato per contare il numero dei Daimoku recitati.
La parte con tre estremità viene messa intorno al dito medio della mano destra e quella con due estremità intorno al dito medio della mano sinistra. La parte centrale del juzu viene girata una volta. Le tre estremità simboleggiano la testa e le braccia, la parte centrale sovrapposta simboleggia l’ombelico, mentre le altre due estremità simboleggiano le gambe. Il juzu, in tal senso, rappresenta il corpo umano. I grani piccoli sono 108 e rappresentano simbolicamente i desideri terreni.
Ci sono altri quattro grani ancora più piccoli che rappresentano i quattro Bodhisattva che – come è scritto nel Sutra del Loto – guidano i Bodhisattva della Terra. Essi sono: Pratiche Superiori, Pratiche Illimitate, Pratiche Pure e Pratiche Salde. I grani grandi a destra e a sinistra vengono chiamati “grani genitori”, quello con le due estremità “grano padre” e quello con le tre estremità “grano madre”.
Riguardo al juzu esistono dunque vari significati, ma quello più importante indica che, tenendo il juzu nelle mani, noi trasformiamo tutta l’energia derivante dalle sofferenze dei 108 desideri terreni in felicità. Nichiren Daishonin, comunque, non ha scritto nulla di particolare sull’importanza deljuzu.

 

Quali sono le offerte che si fanno al Gohonzon e che significato hanno?

La offerteTradizionalmente, le principali offerte al Gohonzon sono i sempreverdi, le candele e l’incenso. Nichiren Daishonin afferma: «Sia che tu invochi il nome del Budda, che reciti il Sutra o semplicemente offra fiori e incenso, tutte le tue azioni virtuose metteranno nella tua vita buone radici e benefici» (RSND 1, 4).
Sullo stesso tema, scrive al discepolo Abutsu-bo: «Potresti pensare di aver fatto offerte alla Torre Preziosa del Tathagata Molti tesori, ma non è così. Le hai offerte a te stesso. […] Dovresti recitare Nam-myoho-renge-kyo con questa convinzione» (RSND,1, 264).
Fondamentali, dunque, sono la recitazione del Daimoku e la lettura del Sutra, ma se offriamo con sincerità sempreverdi, incenso e candele con lo spirito di lodare e aver gratitudine per il Gohonzon, otterremo benefici nella nostra vita come aveva affermato il Daishonin. Ciò non significa che se una persona non fa offerte non avrà una trasformazione positiva della sua vita.
Se si vuole andare a vedere nella tradizione, la triade di offerte (sempreverdi, incenso e candele) ha un significato simbolico: rappresenta le tre verità e le tre proprietà inerenti alla natura di Budda. Il sempreverde simbolizza la verità dell’esistenza temporanea, la proprietà fisica illuminata del Budda o la sua azione compassionevole. Le candele simboleggiano la verità di non-sostanzialità, la proprietà spirituale e la saggezza del Budda. L’incenso rappresenta la verità della Via di mezzo, la proprietà essenziale della vita del Budda o la proprietà della Legge.
Per quanto riguarda la specifica offerta di piante, il Daishonin non ha scritto che sia necessario un sempreverde, affermò invece che: «Recitare Nam-myoho-renge-kyo significa offrire il fiore del tesoro al Budda». La nostra recitazione del Daimoku rappresenta di per sé la miglior offerta del “fiore del tesoro”. È sulla base di questa considerazione che si offre un sempreverde, poiché simboleggia l’eternità. In Giappone si offre il profumato shikimi, ma nei paesi dove non è possibile reperire questa pianta se ne offrono di altro tipo.
Nichiren Daishonin, a proposito dei benefici che derivano dalle offerte, in una sua lettera intitolata I due tipi di fede, narra la storia del grande re indiano Ashoka. Indagando sulle sue vite precedenti, racconta di due giovani che, vedendo il Budda Shakyamuni e non avendo nulla da offrirgli, prepararono per lui una torta di fango e gliela donarono. Uno dei due, per quella offerta sincera, rinacque come re Ashoka. Nella lettera inviata al suo giovane discepolo Nanjo Tokimitsu, il Daishonin scrive: «Se fare offerte al Budda produce tali benefici, fare offerte al Sutra del Loto ne produrrà ben più grandi. Se l’offerta di una torta di fango ottenne una così meravigliosa ricompensa, quelle che otterrai tu con i tuoi vari doni saranno molto maggiori» (RSND, 1, 798).
Oltre ai sempreverdi, candele e incenso, prima del Gongyo della mattina si offre al Gohonzon una piccola vaschetta contenente acqua fresca, che si toglie prima del Gongyo della sera. La tradizione di offrire acqua ha origine in India dove la temperatura torrida rendeva l’acqua un bene prezioso ed era consuetudine offrirla agli ospiti. In seguito si cominciò a offrire acqua davanti alle tombe e ai templi buddisti.
Un’altra offerta al Gohonzon può essere del cibo, in particolare frutta. Anche suonare la campana è un’offerta.

 

Si possono utilizzare riproduzioni del Gohonzon (riprese da Internet, fotografate o fotocopiate) o applicazioni audio di Daimoku e Gongyo?

No, nel modo più assoluto. Questa, dal punto di vista della legge di causa ed effetto che crea il nostro karma, è un’azione che produce un effetto molto negativo. Anche se è fatta in buona fede o con un’intenzione sincera.
Lo scopo di coloro che diffondono su internet applicazioni pseudobuddiste è essenzialmente quello di lucrare sfruttando i membri della Soka Gakkai, senza avere il minimo rispetto per il profondo significato dell’Oggetto di culto iscritto da Nichiren Daishonin e per la pratica buddista da lui stabilita.
Nel momento in cui i membri della Soka Gakkai utilizzano per la loro pratica quotidiana quelle applicazioni e immagini, stanno cadendo in una pratica buddista formale e pertanto priva di efficacia. Scrive a questo proposito Daisaku Ikeda: «Nichiren Daishonin afferma di aver iscritto il Gohonzon come “il vessillo della propagazione del Sutra del Loto”. In altre parole è l’oggetto di culto per kosen-rufu, per realizzare una vasta propagazione della Legge mistica. Nel Reale aspetto del Gohonzon si legge: “Com’è straordinario che […] Nichiren sia stato il primo a iscrivere questo grande mandala come il vessillo della propagazione del Sutra del Loto, mentre anche grandi maestri come Nagarjuna, Vasubandhu, T’ien-t’ai e Miao-lo non furono in grado di farlo!” (RSND, 1, 737).
La Soka Gakkai sta propagando questo “oggetto di culto per kosen-rufu” che il Daishonin, sopportando grandi persecuzioni, iscrisse per le persone dell’Ultimo giorno» (Daisaku Ikeda, Il mondo del Gosho, 1, 307-8).
Per questo si può dire che il Gohonzon trova il suo profondo significato solo all’interno della Soka Gakkai, nell’“armoniosa comunità dei credenti” che è impegnata nella realizzazione di kosen-rufu, cioè nella diffusione mondiale del Gohonzon stesso. Scrive ancora Ikeda: «Come afferma il Daishonin nella conclusione de L’oggetto di culto per l’osservazione della mente, il Gohonzon incarna la compassione del Budda. Tuttavia, se lo preghiamo senza agire concretamente per kosen-rufu, l’immensa compassione del Budda originale non si trasmetterà alla nostra vita. È quando abbiamo “la stessa mente di Nichiren” e diventiamo suoi discepoli, cioè ci battiamo per kosen-rufu con la sua stessa determinazione, che questa immensa compassione scorre dentro di noi come un grande fiume» (Daisaku Ikeda, Il mondo del Gosho, 1, 330).

 

 

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Gongyo año nuevo 2.014

Hoy tuvimos la oportunidad de acudir al Gongyo de año nuevo 2.014 en el Kaikan Soka Gakkai de Madrid.

Se hizo lectura de varios testimonios, así como documentos sobre Soka Gakkai y el Budismo de Nichiren Daishonin, pero hubo uno en especial que llamo especialmente mi atención, el cual hacia referencia al infierno.

Damos por hecho, que al igual que lo que conocemos por “paraiso”, el “infierno”, también forma parte de una existencia futura, cuando abandonemos esta existencia física, o que quizás el infierno se encuentra bajo tierra; pero lo cierto, es que al igual, que en esta existencia todos somos Boddhishatvas, y capaces al mismo tiempo de alcanzar la Budeidad. El infierno, también esta presente dentro de nosotros mismos, en esta misma existencia, pero tenemos que ser capaces de salir de él, o no entrar, y mantener nuestro camino de la Ley Mística.

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Sokushinbutsu

Los Sokushinbutsu (Consecución de la budeidad en vida), fueron monjes budistas de la forma del Budismo Shugendo quienes, de forma diseminada en el Norte de Japón (principalmente la prefectura de Yamagata) durante el siglo XV se provocaban la muerte lentamente de forma que sus cadáveres se conservaran momificados y así consiguieran el estado de Iluminación, convirtiéndose en “Budas”. Aunque fueron cientos los monjes que intentaron automomificarse, solo entre 16-24 han sido descubiertos hasta la fecha. Vale decir que la técnica está extinta actualmente y que ningún monasterio o grupo budista la practica en la actualidad.

Por un período de 1.000 días (algo menos de tres años), estos monjes se sometían a un muy estricto régimen de entrenamiento físico y dieta consistente únicamente en frutos secos y semillas. Todo esto era para deshacerse de su grasa corporal. Luego, por otros 1.000 días tomaban un té venenoso elaborado a partir del árbol Urushi El veneno provocaba el vómito, con la consiguiente pérdida de fluidos corporales, y además conseguía que, tras la muerte, los gusanos no corrompieran el cuerpo. Para terminar el proceso, el monje se colocaba en una tumba solo un poco más grande que su cuerpo, entonaría cantos y no se movería de la posición del loto hasta su muerte. Sus únicas conexiones con el mundo exterior eran una campana y una caña para respirar. Cada día, si la campana sonaba, el monje indicaba que aun vivía. El día que la campana dejaba de sonar se retiraba la caña de respiración y se sellaba la cripta. Los monjes esperaban 1000 días adicionales, y tras ellos, abrían la tumba para ver si la momificación había tenido éxito. Si el cuerpo se había corrompido, el monje era enterrado con honores especiales. Pero si la momificación había sido exitosa, era colocado en un templo y se le consideraba un Buda.

A mediados del siglo XIX el Sokushinbutsu fue prohibido en Japón, pese a ello, estos monjes que todavía se conservan en algunos templos son venerados como auténticos budas, quizás como recompensa a todo lo que sacrificaron para conseguirlo.

Sokushinbutsu 5

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Nam Myoho Renge Kyo, su significado

2.2.2_Nam-myoho-renge-kyo_2 Myoho-renge-kyo es el nombre del Sutra del loto, según la pronunciación japonesa de los caracteres chinos clásicos. Su significado literal es “Me consagro al Sutra del loto”. Como lo muestra la siguiente explicación, existen significados más profundos en cada elemento de la frase.

Nam

Nam deriva de la palabra sánscrita namu, que significa “consagrar la vida o dedicar la propia vida”. Nichiren estableció la práctica de entonar Nam-myoho-renge-kyo como un medio de permitir que todas las personas armonizaran su vida con el ritmo de la Ley de la vida o Dharma. Namu, en su forma original en sánscrito, tiene una acepción que indica acción y actitud, y por ende, se refiere a la acción correcta que uno debe realizar y la actitud que debe adoptar para lograr la Budeidad en su existencia presente.

Myoho

Myoho significa literalmente “ley mística”, es decir, la verdad o principio que gobierna las funciones enigmáticas del universo y de nuestra vida, en cada instante. Myo indica la auténtica esencia de la vida, que es “invisible” y está más allá de la comprensión intelectual. Esa esencia se expresa siempre de una manera tangible (ho), que puede ser aprehendida por los sentidos. Los fenómenos (ho) son mutables, pero lo que impregna todos los fenómenos es la realidad constante e inmutable conocida como myo. Myo también significa abrir, revivir y estar perfectamente dotado con las cualidades que necesitamos para desarrollar nuestra vida.

Renge

Renge significa “flor de loto”. El loto florece y produce semillas al mismo tiempo, y representa la simultaneidad de la causa y del efecto. Las circunstancias y la calidad de nuestra vida individual están determinadas por las causas y los efectos, tanto buenos como malos, que acumulamos (mediante nuestros pensamientos, palabras y acciones) a cada momento. Eso se denomina “karma”. La ley de causa y efecto establece que cada uno es responsable de su propio destino. Creamos nuestro destino y tenemos el poder de cambiarlo. La causa positiva más poderosa que podemos generar es entonar Nam-myoho-renge-kyo; el efecto de la iluminación se crea simultáneamente en las profundidades de nuestra vida y se manifestará sin falta en su momento.

La flor del loto crece y florece en un estanque lodoso y, sin embargo, permanece pura y libre de corrupción; ello simboliza el surgimiento de la Budeidad dentro de la vida de una persona común, que lucha en medio de las circunstancias de la existencia diaria.

Kyo

Kyo quiere decir literalmente “sutra”, la voz o la enseñanza de un buda. En tal sentido, también significa sonido, ritmo o vibración. Desde un punto de vista más amplio, kyo transmite el concepto de que todas las cosas en el universo son manifestaciones de la Ley Mística.

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